Nota del editor:
Este libro, continuación de "Cómo una araña salvó la vida de un hombre", comenzó como una serie de charlas infantiles basadas en la vida de C.H. Spurgeon, cada una de ellas procurando enseñar una verdad particular arraigada en las Escrituras. El propio Spurgeon sentía un gran amor por los niños. Fundó un orfanato y visitaba regularmente a los niños allí.
Ellos se apiñaban a su alrededor y él conocía prácticamente a todos por su nombre.
En una ocasión, cuando Spurgeon estaba en Menton, Francia, un niño del orfanato murió. Spurgeon, en respuesta, escribió a todos los niños del orfanato: "No puedo soportar pensar que un niño del orfanato vaya al infierno; ¡eso sería terrible! A menudo pienso en todos ustedes. Quiero verlos a todos felices aquí y en el más allá".
Este libro está escrito con la esperanza y la oración de que los niños sean guiados por el Señor para encontrar la salvación en Cristo, y aprendan verdades de la Biblia que les ayuden a vivir para Su gloria.