Nota del editor:
Los niños quieren saber qué hacer. Quieren saber por qué hacemos lo que hacemos. Están llenos de preguntas y necesitan respuestas. Además de tener mentes asombrosas, tienen almas que necesitan dirección y cuidado. Los cimientos que se pongan en sus vidas jóvenes se mantendrán firmes en su vida adulta. Con la obra del Espíritu Santo, estos principios y valores cristianos serán eternos. Valores que cambian vidas.
En un mundo donde los estándares morales básicos se erosionan y descuidan, es necesario enseñar a los niños las verdades firmes de la humildad, la generosidad, la veracidad, la pureza y el respeto. En este libro se presentan treinta y un valores diferentes que nos muestran cómo es Jesucristo y cómo debemos comportarnos. Cada valor tiene un versículo bíblico para aprender y una breve explicación.
No es necesario enseñar a los niños a hacer el mal, pero sí es necesario enseñarles a hacer el bien y a confiar en el único que es bueno, ¡Dios!