{"product_id":"preparations-for-sufferings","title":"Preparativos para los sufrimientos","description":"\u003cp\u003eNota del editor:\u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e\u003cstrong\u003e\u003c\/strong\u003eEl apóstol Pablo a menudo enseñaba a los jóvenes conversos a la fe cristiana que «es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios» (Hechos 14:22). Para los cristianos del primer siglo, sufrir por Cristo era un acompañamiento inevitable de una vida de discipulado serio.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eEn muchas partes del mundo, poco ha cambiado desde aquellos primeros días. Pero en Occidente, los cristianos han disfrutado durante mucho tiempo de un período de descanso inusual de tales problemas. Sin embargo, hay signos ominosos de que el cambio está en camino. Sufrir «por causa de la justicia» puede una vez más marcar las vidas de los cristianos fieles en Occidente.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003eEn esta exposición de las palabras de Pablo, «Estoy listo no solo para ser atado, sino también para morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús» (Hechos 21:13), John Flavel nos muestra cuán vital y excelente es prepararse para el inicio de los sufrimientos.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«La copa de los sufrimientos es una copa muy amarga, y es necesario que proveamos algo para endulzarla...» — JOHN FLAVEL\u003c\/p\u003e\n\u003ch3 id=\"toctoggle\"\u003eTABLA DE CONTENIDO\u003c\/h3\u003e\n\u003ctable width=\"826\"\u003e\n\n\u003ctbody\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003eEpístola al lector\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e1\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e1.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDonde se abre el texto y se propone la doctrina.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e5\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e2.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eMuestra que, aunque Dios no se deleita en afligir a su pueblo, a veces los expone a grandes y graves sufrimientos; con una breve explicación de por qué y cómo los llama a ello.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e11\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e3.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eMuestra que es usual que Dios preavise a su pueblo de las pruebas y sufrimientos que se aproximan; con una explicación de cómo y por qué los previene de esa manera.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e21\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e4.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDemostrando la excelencia de un corazón preparado para los peores sufrimientos; y cuán bienaventurado es estar dispuesto a ser atado o a morir por Cristo, como lo estaba Pablo aquí.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e31\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e5.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDemostrando la necesidad de una obra de gracia sana y real en el corazón para preparar a un hombre para sufrir por Cristo.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e47\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e6.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDonde se abre brevemente la naturaleza de esta obra de gracia, en la que reside nuestra idoneidad habitual para el sufrimiento, y se da cuenta de la gran ventaja que la persona piadosa tiene para cualquier obra, incluso la más difícil, por medio de ella.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e57\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\n\u003c\/tbody\u003e\n\n\u003ctbody\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e7.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eEn el cual se expone la necesidad de obtener evidencias claras de esta obra de gracia en nosotros, para nuestra preparación para los sufrimientos, se abre la naturaleza de esa evidencia; y se remueven diversas cosas que la nublan y oscurecen.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e69\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e8.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDescubriendo la necesidad de una fe mejorada para el correcto manejo de los sufrimientos, y dirigiendo a algunos medios especiales para su mejora.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e79\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e9.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDonde se demuestra la necesidad y utilidad de la fortaleza cristiana para los sufrimientos, con una breve explicación de su naturaleza y los medios para alcanzarla.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e89\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e10.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDescubriendo la necesidad de un corazón mortificado a todos los gozos terrenales y temporales, para el correcto manejo de una condición de sufrimiento; con varias direcciones para lograrlo.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e99\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e11.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDonde se abre la singular ventaja que los santos que sufren tienen por su habilidad y conocimiento de las recompensas y misterios de las tentaciones de Satanás: se revelan algunas de esas artimañas de Satanás, y se prescriben brevemente reglas para evitar el peligro.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e113\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e12.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eMuestra que una parte selecta de nuestra preparación y disposición para el sufrimiento consiste en el mejoramiento de nuestras habilidades de oración, y en mantenernos cerca de Dios en ese deber celestial y excelente en días de sufrimiento; donde también se abre la naturaleza y los medios de su mejoramiento.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e123\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e13.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eDonde se muestra la necesidad de salir de nosotros mismos, incluso cuando nuestras preparaciones habituales y actuales están en su punto más alto; y de depender tan constante y completamente del Espíritu, que es Señor de todas las influencias de la gracia, como si no hubiéramos hecho nada: junto con los medios para trabajar el corazón hacia tal estado.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e129\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e14.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eConteniendo el primer uso del punto por vía de convicción, descubriendo la falta de preparación de multitudes de profesantes para el trabajo de sufrimiento.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e139\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e15.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eConteniendo otro uso del punto, por vía de exhortación, persuadiendo a todo el pueblo de Dios, mientras el Señor respeta y graciosamente retrasa sus pruebas, a cumplir el propósito de Dios en ello, y a prepararse para pruebas mayores; donde se proponen varios motivos para incitar al deber.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e147\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\u003ctr\u003e\n\n\u003ctd\u003e16.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003eConteniendo el último uso del punto, a modo de apoyo y consuelo para las almas temblorosas, que se esfuerzan por prepararse para los sufrimientos; pero que, al encontrar tanta fuerza en las tentaciones de Satanás y en sus propias corrupciones, temen que todo su trabajo sea en vano, y que flaqueen y apostaten completamente cuando sus problemas y pruebas lleguen a su punto culminante.\u003c\/td\u003e\n\n\u003ctd\u003e155\u003c\/td\u003e\n\n\n\u003c\/tr\u003e\n\n\n\u003c\/tbody\u003e\n\n\n\u003c\/table\u003e\n\u003cp\u003e \u003c\/p\u003e\n\u003cp\u003e \u003c\/p\u003e","brand":"John Flavel","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":40845459128418,"sku":"FLAV06","price":6.5,"currency_code":"GBP","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/2463\/6877\/files\/Flavel_Preparations_for_Sufferings_cover.jpg?v=1774526994","url":"https:\/\/tabernaclebookshop.org\/es\/products\/preparations-for-sufferings","provider":"Tabernacle Bookshop","version":"1.0","type":"link"}